Escrito por Nere

Poco dormía y mucho soñaba.
Me temblaba el corazón,
quería salirse de su sitio
y, segundos después,
era tal la tristeza
que apenas se hacía notar;
fue como si de verdad se hubiera ido...
Pero NO,
seguía en su sitio.
Que, ¿por qué lo sabía?
Porque al respirar
me dolía el pecho...
Atentamente, una chica triste
07:28
|
Etiquetas:
poema
|
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada