Escrito por Nere


Poco dormía y mucho soñaba.
Me temblaba el corazón,
quería salirse de su sitio
y, segundos después,
era tal la tristeza
que apenas se hacía notar;
fue como si de verdad se hubiera ido...

Pero NO,
seguía en su sitio.

Que, ¿por qué lo sabía?
Porque al respirar
me dolía el pecho...



Atentamente, una chica triste